Un cuproníquel de necesidad en Martinica
Martinica, 1897... En las animadas calles de Saint-Pierre o en los mercados de Fort-de-France, comienza a circular una moneda inusual. No es de plata ni de oro, sino de cuproníquel, un metal modesto. Sin embargo, luce con orgullo la efigie de una mujer martiniquesa vestida con el traje tradicional, y no la de Marianne o la de la República Francesa. En el reverso, una mención intrigante: « CONTRE-VALEUR DÉPOSÉE AU TRÉSOR » («CONTRAVALOR D
18 August 2026